domingo, 14 de octubre de 2018

¿Cómo iniciarte en tu Laboratorio Interior?


 "Iniciarte en tu laboratorio interior
Los sufíes no creen en las explicaciones. Si vas a un sufí, él te dará métodos, no doctrinas. Esa es la razón por la que los llaman la gente del camino. Te dan un método. Te dicen: “Trabaja en el método”. Si el método profundiza, si cambia tu corazón, si abre tu ser, lo sabrás”. No te darán ni una simple doctrina, una simple regla; no tienen ninguna. Ellos solo tienen metodología. Es muy científico. Te dan a catar. Es un trabajo duro, arduo. Si vienes a mí y preguntas: “¿Qué es la verdad?”. Yo puedo decirte algo; en unos minutos el trabajo estará hecho. Yo te lo he dicho, tú lo sabes, y se acabó. Ni yo te he dicho nada, ni tú has entendido nada, pero ahora en ti ha surgido la idea de que tú sabes. Y ahora portarás esa idea. Si realmente estás interesado, tendré que darte una tarea, no una doctrina; tendré que darte una meditación, no una regla; tendré que iniciarte en tu laboratorio interior; tendré que llevarte, poco a poco, a aguas más profundas de tu ser. Poco a poco empezarás a sentir, a ver; te volverás más sensible, más alerta, más consciente, y la cosas empezarán a penetrar tu gruesa capa de inconsciencia. Algunos rayos empezarán a entrar en tu “oscura noche del alma”. Y entonces sabrás." 
OSHO, extraido del libro "Sufíes: La gente del camino"

domingo, 23 de septiembre de 2018

¿Es eso evolución?

 Los seres humanos no nacemos sabiendo conducir ni sabiendo coger carreteras para llegar a nuestro destino. Vamos aprendiendo. Vamos evolucionando.
Pero llega el momento que completamos un primer mapa de lo que seremos. En ese mapa hemos aprendido, por repetición que convierte en hábito, formas de desempeñarnos mental, emocional, corporal y hasta espiritualmente.
Un simple anécdota: todos tenemos una forma especifica de caminar sin darnos cuenta. Las personas que han sufrido algún tipo de accidente, y han quedado momentáneamente inmovilizadas, al recuperar la salud deben aprender a caminar nuevamente. Su forma de hacerlo, a partir de ese momento, es diferente. No es lo mismo aprender a caminar a los dos años que a los 30.
En los demás aspectos es similar.
Los seres humanos aprendemos una ruta que nos lleva a algún sitio deseado y ya no re-formulamos los caminos. Nos acomodamos, nos acostumbramos. Esto es lo que no hace fácil el cambio.
Los seres humanos somos la única especie que se preocupa por el pasado. Esta es una ruta de vida que adoptamos y repetimos, repetimos y repetimos. Las formas que aprendimos a los 15 años las repetimos a los 30 años y así sucesivamente aunque las circunstancias sean diferentes.
Hacemos de nuestro pasado un continuo sin esforzarnos en aprender nuevas herramientas, aunque las necesitemos para vivir de manera más satisfactoria.
¿Es eso evolución?
Tomemos unos minutos para hacer turismo interior y preguntarnos: ¿Estamos evolucionando?

jueves, 13 de septiembre de 2018

Nos da miedo ...

 Nos da miedo madurar, nos da miedo tantas cosas que acabamos temiendo al amor de verdad, aunque lo deseamos. Eso es algo grabado en el alma y el corazón de todos los seres humanos... pero andamos fríos, fríos, intentando evitar tantas cosas consustanciales al amor que acabamos por desearlo pero temiéndolo, por lo cual no lo obtenemos.
Diego Carranza