lunes, 22 de mayo de 2017

Tu cuerpo eres Tú

No te enfades nunca con tu cuerpo.
Tus células son muy conscientes de cada uno de tus pensamientos.
La buena salud surge con el amor y el aprecio.
En la enfermedad dile cuánto lo quieres y que estás haciendo todo lo que está en tu mano por ayudarlo a recuperar la armonía lo antes posible.

domingo, 21 de mayo de 2017

Abrazar y cantar

Cantar de los Cantares Cap. 3
1 Por las noches, sobre mi lecho,
busco al amor de mi vida;
lo busco y no lo hallo.
2 Me levanto, y voy por la ciudad,
por sus calles y mercados,
buscando al amor de mi vida.
¡Lo busco y no lo hallo!
3 Me encuentran los centinelas
mientras rondan la ciudad.
Les pregunto:
« ¿Han visto ustedes al amor de mi vida?»
4 No bien los he dejado,
cuando encuentro al amor de mi vida.
Lo abrazo, sin soltarlo.

viernes, 12 de mayo de 2017

Ley Profunda

"La ley más profunda del ser humano es su necesidad de Dios, de vida.
Dios es Vida. 
La necesidad más profunda de nuestra oscuridad es recibir la luz que brilla en medio de ella. 
Dios es Luz."
Thomas Merton, "La vida silenciosa"

miércoles, 10 de mayo de 2017

Como si se pudiese elegir

"Como si se pudiese elegir en el amor, como si no fuera un rayo que te parte los huesos y te deja estaqueado en la mitad del patio."
Julio Cortazar - Capítulo 93 de "Rayuela"

lunes, 8 de mayo de 2017

Volver sin la respuesta

No quiero un camino con señales,
ya dejé de buscar las migas de pan
que abandoné como marca de mi paso.
He sido una amalgama de
cosas buenas y malas.
De hecho me miro con una cierta ironía.
He pintado el mundo a mi gusto,
en ocasiones sobrecargado,
otras minimalista.
No pertenezco a ninguna idea que no sea mía,
ni asumo ningún hecho
en el que no haya participado.
Me reconozco responsable de los abusos ajenos,
yo los permití.
Agradezco a la mala gente,
tantas lecciones de las que aprendí
a mirar de frente el dolor que me infringieron.
Soy el resultado de mi pasado,
de mis aciertos y mis errores,
ni me quejo del camino polvoriento,
que me trajo a donde he llegado,
ni del agua contaminada que bebí,
ni de la lluvia que me empapó,
aquel día de primavera.
Las señales,
las marcas,
de nada me han servido.
Tropecé,
tropiezo y tropezaré,
con las mismas piedras o con otras,
pero volveré a levantarme,
hasta regresar al mar,
sin haber podido responder,
a la pregunta que me hice,
la primera vez que me quedé prendida
de su belleza inmensa.
¿Para qué?.
mabel escribano
d.r.
imagen: Karem Abramyan