martes, 13 de diciembre de 2016

Rey de Reyes

Hace unas décadas que he comprendido que la existencia es una relación de amor entre creatura y Creador. Y he aprendido a aceptar aquellos regalos que tiene para darme. Esto es "fácil" de vivir si vas liberándote del miedo a la "incertidumbre" pero es difícil de explicar a otrxs. He aprendido a vivirlo con naturalidad y gratitud, aun en el dolor.
Las experiencias son aprendizajes, modelaciones de la vasija, nutrición ... si son aceptadas con un espíritu, mente y corazón abiertos.
Si tenemos un espíritu, mente o corazón anclados en "lo conocido" pues es una lucha constante donde se quiere anclar la vida, y controlarla, adecuándola a nuestros esquemas con el precio concomitante de "no VIVIR y no aprender". No esperemos ser "libres" con esta actitud.
Vuelvo a decir que esto es difícil de transmitir a otrxs y los demás solo ven en ti el reflejo de sus miedos ("Yo no sé cómo puedes", "yo no sé cómo lo haces", "yo no podría", etc.).
Hacer un par de días comencé la jornada con esos "planes" que se acostumbra, pero eso se trunco nuevamente al decir un "si". Pues con ese "si" acabe en una recepción teniendo frente a mi a Felipe VI, Rey de España.
No es la primera vez, ni será la última en esta vida, donde me encuentro "gratuitamente" frente a personas con "poder" dentro de las estructuras creadas por el ser humano, tanto del otro lado del océano como de este.
Pude ver, en los demás, como lo miraban y escuchaban con esa mirada "humana". Pude comprobar la influencia que tiene en esta dialéctica mutua de poder: Rey - súbditos, Súbditos - rey.
Pero yo solo pude ver a una persona jugando en esta vida aquello que el Creador le ha acercado. Un niño, como lo somos todxs en esta relación de Amor y haciendo lo mejor que puede con ello, como lo hacemos todxs.
Me quede más que meditando ese encuentro y agradecido por la experiencia.
De regreso a casa pase por el palacio real pero seguí caminando y decidí entrar en la Almudena.
Necesitaba ver a Jesús en el Santísimo, estar con Él, sentir su poder "real" sobre mí y recibir el regalo de una experiencia con sentido pleno:
Nunca antes el título de Jesús, "Rey de Reyes", tuvo tanto significado para mí.

domingo, 11 de diciembre de 2016

Vendrá sola ...

Comienza una nueva semana y todo comienzo nos da la posibilidad de hacer propósitos, de situarnos dentro y centrarnos en qué queremos trabajar hoy, esta semana, este mes, esta vida.
Pues yo quiero hoy: centrarme en permanecer en una sutil alegría que desde ayer me inunda el corazón.
Quiero en esta semana: discernir cual es el cambio que intuyo que viene.
Este mes quiero: centrarme en organizar lo que me he comprometido a realizar.

Por la vida no me preocupo que ya vendrá solita!

miércoles, 7 de diciembre de 2016

Sale el sol

En mi día a día escucho muchas quejas del entorno, necesidades, deseos y todos ronda sobre lo mismo: Necesidad de cambio.
La verdad es que ese cambio comienza por nosotros.
Comienza con una "encarnación".
Encarnación de las palabras que decimos, de las palabras que creemos, de las emociones que sentimos, de los valores que deseamos ver en otrxs y en el mundo, de la libertad que deseamos.
En este tiempo que realizamos el memorial de la Encarnación del Verbo que nuestro propósito sea el no esperar a mañana.

"Mañana es hoy y empieza aquí. Sale el sol"


lunes, 5 de diciembre de 2016

Hoy y siempre

Existen personas en nuestras vidas que nos hacen felices por la simple casualidad de haberse cruzado en nuestro camino.
Algunas recorren el camino a nuestro lado, viendo muchas lunas pasar y hay otras que apenas vemos entre un paso y otro. A todas las llamamos amigos y hay muchas clases de ellos.
Tal vez cada hoja de un árbol caracteriza uno de nuestros amigos. El primero que nace del brote es nuestro amigo papa y nuestra amiga mama, que nos muestran lo que es la vida. Después vienen los amigos hermanos, con quienes dividimos nuestro espacio para que puedan florecer como nosotros y luego pasamos a conocer a toda la familia de hojas a quienes respetamos y deseamos el bien.
Más el destino nos presenta a otros amigos, los cuales no sabíamos que irían a cruzarse en nuestro camino. A muchos de ellos los denominamos amigos del alma y del corazón. Son sinceros, son verdaderos. Saben cuando no estamos bien, saben lo que nos hace feliz y lo que necesitamos sin que se lo pidamos.
A veces uno de esos amigos del alma estalla en nuestro corazón y entonces nos hemos enamorado y tenemos un amigo enamorado. Ese amigo da brillo a nuestros ojos, música a nuestros labios, saltos a nuestros pies.
Más también hay de aquellos amigos por un tiempo, tal vez unas vacaciones o unos días o unas horas. Ellos acostumbran a colocar muchas sonrisas en nuestro rostro, durante el tiempo que estamos cerca.
También hay amigos distantes, aquellos que están en la punta de las ramas y que cuando el viento sopla siempre aparecen entre una hoja y otra y aunque no los vemos seguido están siempre cerca en nuestro corazón.
El tiempo pasa, el verano se va, el otoño se aproxima y perdemos algunas de nuestras hojas, algunas nacen en otro verano y otras permanecen por muchas estaciones. Pero lo que nos deja más felices es que las que cayeron continúan cerca, alimentando nuestra raíz con alegría. Son recuerdos de momentos maravillosos de cuando se cruzaron en nuestras vidas.
Cada persona que pasa en nuestra vida es única y siempre, siempre, deja un poco de sí y se lleva un poco de nosotros.
Te deseo, hoja de mi árbol, paz, amor y salud, hoy y siempre.
Sin embargo, habrá también los que se llevarán mucho y, habrá de los que no nos dejaran casi nada. Esta es la situación en la que se comprueba que dos almas no se encuentran por casualidad.